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Abstract:
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En esta comunicación se aportan reflexiones y experiencias
en relación con la doble exigencia que tiene planteada
la enseñanza de las lenguas: por una parte la necesidad
de afirmar y avanzar en la perspectiva discursiva
(A. Viala, 1999) y por otra, responder a la demanda
de capacitación plurilingüe que plantea una sociedad
cada vez más plurilingüe y pluricultural. Roulet (1980,
1995, 2000), por ejemplo, viene trabajando desde hace
tiempo en la idea de la enseñanza integrada de las
diferentes lenguas objeto de aprendizaje (L1, L2,
otras). Los conceptos de interdependencia lingüística
(Cummins, 1983) o de transfert interlingüístico (Idiazabal
& Larringan, 1997) han permitido desarrollar también
programaciones complementarias de lenguas para una
enseñanza bilingüe y plurilingüe más eficaz. La formación
de una competencia plurilingüe y pluricultural no
se construye por yuxtaposición de competencias monolingües
sino por una composición compleja de una competencia
comunicativa, en donde consideramos central la noción
de competencia discursiva. Se trata de una competencia
global de construcción compleja que tiene en cuenta
las lenguas involucradas y que arranca de la trayectoria
particular del alumno en el contexto escolar, así
como en su historia personal, familiar y de experiencias.
En esta comunicación se trataría de presentar la noción
de competencia discursiva como una noción central
y pertinente, en el sentido de Roulet (2000 ) en tanto
que capacidad de producir y de interpretar los distintos
discursos. Se trataría de pasar de una representación
oracional o estrechamente textual del objeto considerado
a una representación discursiva, integrando la dimensión
lingüística, textual y situacional. Tal como plantean
muchos autores se pone de relieve la necesidad de
partir del discurso y del sentido, de anteponer el
sentido a la forma, de trabajar la dimensión discursiva
en toda práctica verbal. (Billiez, 1998, Combettes,
2000, Courtillon, 2001, Charaudeau, 1992) Prevalece
la idea de trabajar la lengua para dominar los niveles
de lengua, más bien que para aplicar las reglas de
la normatividad prescriptiva. En la medida en que
la competencia discursiva implica desarrollar instrumentos
heurísticos que hacen posible la reflexión lingüística
y discursiva pasando las fronteras de cada lengua,
ésta puede contribuir eficazmente a integrar la enseñanza
de diferentes lenguas (Avelino y Capucho, 2001). Se
aportarán ejemplos que pongan de manifiesto la utilidad
de la noción de competencia discursiva como instrumento
que permite el trabajo con varias lenguas de manera
integrada y complementaria, como medio eficaz para
la formación plurilingüe de los alumnos.
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