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Abstract:
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En la década pasada se diseñó una reforma educativa
que buscaba "mejorar la calidad educativa de todos."
Para ello, se gestionaron préstamos y donaciones extranjeras.
Dado que era evidente el hecho de que gran parte de
los educandos eran hablantes de una lengua indígena,
la presión internacional y los condicionamientos que
se plantearon para concretarse los préstamos, obligaron
a que el sistema educativo implemente un programa
de educación bilingüe intercultural. Este enfoque
tuvo como fin impartir los contenidos del currículo
nacional en las lenguas de los distintos pueblos indígenas,
con el afán de lograr una "identidad nacional" que
permita luego interactuar en el mundo globalizado.
Se diseñó también una propuesta sobre uso de lenguas
que aunque se asumía como una de mantenimiento y desarrollo
estaba más cercana a una propuesta de transición puesto
que se sostenía que: "ya en el tercer ciclo, el trabajo
en la segunda lengua será más acentuado, sin descuidar
el desarrollo sistemático de la primera. De este modo,
los egresados de una escuela EBI estarán en condiciones
de pasar a la escuela secundaria, donde es probable
que las materias del currículo se desarrollen íntegramente
en castellano, pero tendrán suficientemente afianzadas
las capacidades de comunicación en su lengua materna,
a tal punto que muchos de ellos podrían intervenir
en acciones que contribuyan a desarrollar, consolidar
y difundir su cultura, hasta formar núcleos de intelectualidad
en lenguas vernáculas." Creemos que para poder desarrollar
una lengua, se deben de brindar y garantizar, primero
desde la escuela, los espacios que permitan el fomento
y desarrollo de todas las lenguas habladas en el país.
¿Cómo pensar en la posibilidad de núcleos de intelectualidad
en lenguas vernáculas si no se cuenta con los espacios
para ello, ni siquiera en el sistema educativo? A
nuestro modo de ver, no se puede decir que se hace
EBI cuando se introducen algunos elementos indígenas
en el currículo sin alterar, o siquiera cuestionar,
los contenidos "básicos comunes." En Comunicación
Integral, por ejemplo, no hay ninguna alusión al hecho
de que los estilos discursivos son diferentes en cada
lengua y, por ello, se han producido textos recurriendo
a la traducción de la lógica discursiva del castellano
a las lenguas indígenas. Es impostergable una política
EBI que otorgue a las comunidades educativas las herramientas
para desarrollar su propia educación como participantes
activos en la sociedad. Esta política EBI debe contribuir
efectivamente al logro de la calidad y equidad educativa.
En esta se debe asumir la diversidad como recurso
capaz de generar propuestas y experiencias educativas
en todos los niveles y modalidades del sistema, acorde
con las necesidades y demandas de la población multicultural
y multilingüe del país.
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